Acudir a un psicólogo para tratar temas de alimentación no siempre es lo más habitual. Cuando se tratan de pérdida de peso, el psicólogo es uno de los profesionales menos recurridos. Sin embargo, la psicología es una disciplina con un enfoque diferente a otras disciplinas. Este nuevo enfoque puede ayudar a superar las dificultades y colaborar con otras disciplinas para conseguir la pérdida de peso.
Un psicologo de la alimentación tiene un enfoque distinto a otro profesional
La psicología tiene los siguientes objetivos:
- Identificar y trabajar en las causas que llevan a una mala relación con la comida
- Ayudar a la persona a tomar consciencia sobre su manera de actuar.
- Identificar y trabajar la relación con los hábitos alimentarios inadecuados
- Trabajar el rechazo a hábitos saludables.
- Trabajar la imagen corporal.
- Trabajar en las barreras, emociones, bloqueos y exigencias.
- Buscar las estrategias de afrontamiento
- Trabajar en el autoconcepto, el autocuidado y la autoestima.
Estos objetivos son complementarios al tratamiento tradicional de otras disciplinas. No se trata de competir entre disciplinas, sino en la colaboración de todas ellas. Por eso, la combinación de todos estas disciplinas (nutrición, actividad física…) con la psicología en un mismo tratamiento permite una intervención eficaz, prevenir problemas y facilitar el alcance de los objetivos.
A diferencia de la nutrición que se centra en por qué una persona engorda, la psicología se esfuerza en entender para qué una persona engorda. Conocer el motivo para qué una persona sigue comiendo a pesar de tener obesidad permite cambiar el enfoque del tratamiento. Por ejemplo, una persona puede comer por ansiedad, en ese caso, el enfoque psicólogo se centra en controlar la ansiedad. Eliminando la ansiedad y las estrategias de afrontamiento de la ansiedad permite que la persona puede escoger, comer por ansiedad o realizar otra conducta para aliviar la ansiedad.
La psicología combinada con otras disciplinas permite realizar un tratamiento eficaz contra la obesidad
Aplicando los conocimientos de la nutrición y los entrenadores personales, permiten que una persona aumenten las gastos de energía y reduzca la ingesta de calorías. Aun así, es posible que la persona tenga descontrol en la alimentación. En la mayoría de las ocasiones, es posible que una persona no tenga control en la alimentación a pesar de querer mantener unos hábitos saludables. Recurrir a los dulces u a otros alimentos menos saludables para afrontar el día a día puede ser habitual. Y de ser así, sería muy complicado mantener las recomendaciones nutricionales. Por eso, la psicología permite abordar este problema y ayuda a mejorar el tratamiento.



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