Un reciente estudio ha concluido que los suplementos probióticos y una dieta con control de calorías pueden ayudar a controlar la obesidad en la población más joven y reducir los riesgos futuros para la salud, como enfermedades cardíacas y diabetes.
Para entender esto, primero tenemos que describir varios conceptos:
La microbiota es el conjunto de microorganismos que se localizan de manera normal en distintos lugares del cuerpo, como el intestino, la lengua. Entre las funciones de la microbiota destacan:
- El papel fundamental en el sistema inmunitario
- Producción de neurotransmisores a nivel intestinal
- Mantenimiento de la integridad de la mucosa intestinal
- Producción de vitaminas B y K
- Digestión de alimentos (fibra y almidones resistentes)
Un tercio de la microbiota propia y la podemos modificar ingeriendo alimentos probióticos y prebióticos. Los probióticos son microorganismos saludables que conviven en nuestra flora intestinal como, por ejemplo, el Lactobacillus y Bifidobacterium. Mientras que los prebióticos son sustancias no digeribles presentes en la dieta que alimentan a los microorganismos.
Este delicado equilibrio entre el microbiota y el desarrollo de psicopatologías es particularmente interesante dada la facilidad con la que el microbioma puede ser alterado por factores externos, tales como, la dieta. Cuanto más variada sea nuestra alimentación, mayor biodiversidad tendremos a nivel intestinal.
En cualquier caso, una dieta mediterránea es necesaria para peder peso
Además, en este reciente estudio se ha descubierto que una dieta mediterránea ligada a un suplemento probiótoticos ayudan a perder más peso. Esta nueva línea de investigación abre la posibilidad a posibles fármacos que ayuden a perder peso con más facilidad.



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